Los Miserables – Steampunk

Muestra de alumnos al estilo Steampunk

El grupo de adultos de los miércoles está inmerso en la preparación de la obra de fin de curso, esta vez toca la atemporal obra de Victor HugoLos Miserables”, un montaje ambicioso en el que los alumnos de este grupo se enfrentarán a un vasto trabajo interpretativo, a una rompedora estética Steampunk y a una exigente puesta en escena, entre otros desafíos.

Hemos querido hacer una adaptación de la novela “Los Miserables” que escape del conocido musical y que se centre en el arco dramático de la disputa entre Valjean, el protagonista, y Javert, el tenaz inspector de policía que quiere darle caza. En nuestra versión hemos incluido varios cambios motivados por las posibilidades que aporta centrar la trama en un ambiente de ciencia ficción como es el Steampunk. Algunos de ellos son cambios de rol en algunos personajes, como el de Javert que será una mujer o incluso una pareja homosexual. La idea es explotar el espíritu de la novela y comprobar cómo se mantiene jugando con otra estética.

Cartel Los Miserables Steampunk
Cartel Los Miserables – Steampunk

La historia elegida es la vida de Valjean, un antiguo forzado que lucha por escapar de su destino como paria de la sociedad, como despojo, como criminal. Una lucha seguida de cerca por la inspectora Javert quien está convencida de que los criminales son criminales toda su vida y de que ningún hombre se puede enmendar.

La obra tiene fijado su estreno para el miércoles 24 de junio, hora de inicio aún por concretar, en el salón de actos del CMI de Pumarín Gijón Sur. Un día muy especial para estos hombres y mujeres que han decidido apuntarse a clases de teatro con nosotros. Una fecha que poco a poco se va acercando y que los alumnos esperan con gran ilusión.

«Yo, trabajo el personaje en las clases, en las tareas de grupo y con las indicaciones de la profesora, que ayuda a buscar cómo se mueve, cómo habla y cuál es su energía. Lo que dejo para casa, en mis ratos libres, es estudiarme el texto del guion (…) pues saber el texto es lo que te va a dejar tener la cabeza relajada para que durante las clases, el personaje salga y vaya fluyendo».  Luis Rodríguez organiza su tiempo de esta forma para enfrentarse a la gran cita de junio preparando tres personajes totalmente opuestos; el buen Obispo Myriel, el señor Thénardier y uno de los hombres que acosan a la pobre Fantine.

Pero, ¿qué esperan los alumnos de este montaje? Pablo Alejandro Suárez encargado de dar a vida al capataz Victurnien y al revolucionario Enjolras, lo tiene claro: «Un aprendizaje amplio en todos los sentidos y una acogida positiva por parte del público.».

Steampunk y Los miserables, una curiosa combinación

Y es que la propuesta es arriesgada y ambiciosa. Trece alumnos están descubriendo el mundo de la convulsa Francia del siglo XIX pero vista con los ojos de la ciencia ficción. El Steampunk nació como fenómeno literario pero se está convirtiendo poco a poco en un estilo en sí mismo. La ambientación se caracteriza por la mezcla de la tecnología de vapor, la cultura, la moda y las costumbres de la época victoriana y la fantasía. Esta estética bebe directamente de escritores visionarios como H. G. Wells o Julio Verne mostrando a menudo, tecnologías anacrónicas o invenciones futuristas marcadas por el sentir del siglo XIX.

Máscaras Los Miserables Steampunk
Algunas máscaras de Los MIserables – Steampunk

Para Ana Rodríguez, quien interpreta al personaje de Éponine, la idea de utilizar esta estética le parece muy acertada: «Nos permite darle a la obra un toque muy moderno y algo surrealista a la hora de elegir el vestuario, pero sin perder la esencia de la época en la que suceden los acontecimientos.». Por ello, engranajes, tornillos, placas de metal… serán elementos característicos de los personajes de nuestros “Miserables”, al más puro estilo Steampunk.

Parece lógico plantearse entonces la importancia del vestuario y la caracterización en esta propuesta. Los alumnos llevan varias semanas movilizándose, prestándose ropa los unos a los otros, mirando en tiendas, haciendo encargos a las grandes plataformas de venta de Internet e incluso, buscando prendas en mercadillos a las que dar una nueva y teatral vida. Es un proceso apasionante.

Un elaborado e imaginativo proceso de creación

Yolanda García, quien interpreta la versión femenina del implacable Javert, comenta que busca inspiración en imágenes de Internet y escenas de las diferentes películas y series para hacerse una idea de su personaje. «Descubrí muchas páginas inspiradoras e incluso otras en las que se pueden comprar muchos artículos relacionados con el tema del Steampunk». La colaboración entre compañeros es esencial, por ello, en las clases se crea un ambiente muy bonito de sana camaradería. «Entre mis compañeros y compañeras nos prestamos cosas. Hay ocasiones en las que incluso reutilizamos prendas u objetos de obras anteriores. Todo ello bajo la supervisión y consejo de la profesora.».

Sombrero Jean Valjean Los Miserables Steampunk
Sombrero Steampunk de Jean Valjean

Otra compañera, Teresa Potysz, quien interpreta a Sor Simplice, una joven religiosa dividida entre su fe y sus sentimientos como mujer, tiene muy clara la visión del vestuario de su personaje y se enfrenta a ella como un apasionante reto al tener que cumplir con la paleta cromática del ámbito de una monja pero dándole una estética desenfadada. «Para el hábito de monja encontré en el fondo del armario un vestido negro hasta la altura de las rodillas, (…) el único problema es que no tiene mangas pero lo voy a solucionar poniéndole una camisa negra debajo (…) Aprovecharé para ponerme unas medias negras de rejilla combinadas con unas botas militares negras de cuero que le darán el toque final.».

A ello, añade que la clave serán los accesorios, «(…) es importante que hagan contraste con la sobriedad del vestido (…)». Para ese fin está preparando una cruz, pieza central de su vestuario, hecha de tornillos que llevará como colgante. «Este accesorio le será de gran apoyo a mi personaje para conectar con Dios.». Teresa incluso se atreve con el maquillaje, «(…) no será nada corriente.», inspirándose en la técnica Avant Garde para destacar los ojos. Ideas creativas fruto del estudio y entendimiento de la obra y de una ilusión por subirse a las tablas del escenario.

Además, y para cerrar la modernidad de la propuesta, contará con una ambientación musical moderna y atrevida; grandes canciones de la historia del rock apoyarán el universo de ciencia ficción en el que los personajes viven y mueren sobre las tablas.

Sombrero Gavroche Los Miserables Steampunk
Sombrero Steampunk de Gavroche

Creemos que el trabajo de los alumnos es un rico ejercicio de empatía; investigar la personalidad de un personaje ayuda a abrir la mente a otras formas de pensar y de actuar. Por ello, esta obra resulta muy interesante para darse cuenta de que en la vida no todo es blanco y negro, sino que hay muchas escalas de grises. De ahí que hablemos de una posible identificación con los personajes que interpretan.

«Sí, me he sentido de la misma manera que Cosette, en su ansía por ser libre, en su relación con su padre, y en la forma en la que se entrega de verdad a aquello que ama.» Son palabras de Covi Arboleya, encargada de dar vida a Cosette, la hija de Fantine y la esperanza en la vida de Valjean«No somos iguales, claro, ya que no me considero tan sumisa como ella, pero al final, a la hora de ponerse a trabajar el personaje, se puede sacar tanto de las similitudes como de las diferencias.»

¿Y qué pasa con los personajes más oscuros, los “malos” de la historia? La familia Thénardier, Javert… O aquellos personajes que dificultan el camino del héroe por sus fuertes convencimientos y prejuicios, ¿también despiertan la empatía de los alumnos?

«Yo hago de Madre Superiora y no, realmente, no me identifico con mi personaje. Aunque quizás por mi formación cómo psicóloga y en terapia de bioenergética/corenergética, además de la experiencia de vida, he llegado a comprender que los seres humanos no somos en el fondo tan diferentes y que siempre se pueden encontrar puntos comunes.» Es la opinión de Gema Lucía Álvarez o Sor Innocence en el escenario, la estricta religiosa que será fundamental en la huida de Valjean, dividida entre sus votos de obediencia y su amor por sus pupilas. Entonces, ¿cómo defender un personaje así? Gema considera que es, sobre todo, el trabajo que se hace en el aula lo que la ayuda a tener una visión de cómo sería estar en su piel y cómo llegar a defenderla con sinceridad y dignidad en el escenario. 

Un proceso laborioso que nos está dejando grandes descubrimientos. Uno de los personajes más controvertidos de la obra ha caído en manos de Javier Fernández, a él le ha tocado convertirse en el señor Thenárdier, uno de los grandes antagonistas, un hombre sin escrúpulos que ha asumido que es la miseria la que le empuja a ser cómo es y la cual justifica su comportamiento. «La vida del señor Thenardier se desarrolla en los años posteriores a la revolución francesa. Una época muy convulsa socialmente, de grandes desigualdades y de cambios violentos. Este envoltorio lo usa como excusa para justificar sus actos. Pero el suyo no es un problema de supervivencia, sino de codicia, pues incluso cuando tiene una posición económica desahogada, no duda en robar, mentir y abusar para obtener más dinero.»

Javier ve de esta forma la esencia de su personaje y añade: «Este personaje nos enseña dos facetas oscuras del alma humana: qué actos podemos llegar a realizar por mera codicia, no supervivencia, y cómo somos capaces de justificar estos actos ante nosotros mismos y ante los demás.»

Una emocionada Desirée Tijerín comparte con nosotros sus hallazgos al acercarse a la valiente y trágica Fantine, una mujer que de la noche a la mañana lo pierde todo. «Ser capaz de emocionarme con el personaje y sus vivencias. La profunda pena. La pérdida. La desolación. No esperé llegar a sentir tanto. Lo estoy disfrutando.».  Desirée se pregunta cuántos pueden aguantar tanta injusticia sin pensar en devolver los golpes, para ella Fantine es el personaje más puro y fuerte de la obra, «Es un personaje que me enseña la profunda bondad e inocencia que lleva dentro, y así mismo, la entrega. Una fuerte personalidad, pues sigue tratando bien aún a quién la trata mal.»

Algunos como Pablo Rodríguez, que interpreta a Valjean, considera a “Los Miserables” una de sus obras favoritas, así que la propuesta no le pilló de nuevas«(…)la he experimentado en muchas vertientes; novela, musical, películas, miniserie (…)».Aunque reconoce que el trabajo interpretativo sí le ha permitido ahondar en los personajes y a aprender a discutir su forma de verlos con la de los compañeros. «Quizás podría decir que el trabajo me ha ayudado a redescubrir la obra y a entenderla con más claridad que nunca.», concluye. 

En resumen, cuando les preguntamos a los alumnos si la gran obra de Victor HugoLos Miserables” tiene vigencia hoy en día, Jesús Babio que interpreta al entrañable Fauchelevent, no se lo piensa dos veces, «(…) se trata de un tema que es atemporal; la dicotomía del bien y del mal y los distintos valores de la ética y la justicia». Toda la obra está encaminada a tratar de responder una pregunta, ¿un criminal nace o se hace? ¿Es el mal algo innato en el ser humano, algo de lo que no puede escapar, una característica que condiciona su forma de ser? ¿O por el contrario, una persona puede enmendarse y elegir cómo quiere obrar?

Para Javier Fernández es una cuestión de determinismo, «(…) uno se pregunta si en las circunstancias del personaje habría sido capaz de cometer tales atrocidades, o si el personaje, en otras circunstancias más favorables, no habría llegado a tales cotas de maldad (…) todos somos capaces, empujados por circunstancias adversas, de realizar actos viles, pero hasta dónde se pueda llegar quizá sea intrínseco de la personalidad de cada individuo.». Lo que está claro es que Victor Hugo quiso lanzar esa pregunta y el devenir del tiempo nos deja con una interesante discusión y un apasionante debate. Los hombres son portadores de grandes aciertos y de grandes miserias. Es una máxima que se mantiene en el tiempo, tanto, como la misma esencia del ser humano.

Sea como sea, queremos pensar que el proceso de poner en pie esta versión de “Los Miserables” sea un proceso enriquecedor y divertido para nuestros alumnos. Sabemos que es una gran apuesta y vemos cómo responden ante el desafío, por lo que nos sentimos seguros de que será un acontecimiento que no dejará indiferente a nadie y del que se van a llevar un gran recuerdo, porque el trabajo bien hecho siempre da buenos frutos y la estética Steampunk siempre queda impresa en la retina, gracias a lo llamativo de la misma. Nos despedimos con las palabras de Pablo Alejandro Suárez«Hay una magia especial durante todo el proceso, y ni qué decir del propio día del estreno. Afortunadamente somos todos uno y hay colaboración desinteresada para que el producto final llegue a buen destino; el público.».

Podéis seguir todas nuestras novedades en nuestra web, en nuestras redes sociales (InstagramTwitterFacebook )y en nuestro canal de YouTube.

Estad atentos a nuestro calendario, pues todas las obras y talleres se incluirán en él.

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Cines de Gijón

Cines de Gijón: reflexión sobre lo que no tenemos

Cines de Gijón
Collage de Cines de Gijón

¿Recordáis estos cines?

Son fotografías de algunas de los cines de Gijón que teníamos hace años.
La primera proyección de cine en Gijón fue el 12 de agosto de 1896 en el antiguo Teatro Jovellanos, que actualmente es la Biblioteca pública y que también lleva el nombre del ilustrado gijonés.
A modo de breve repaso podemos recordar que en 1910 se abre al público el primer edificio construido para albergar un cine, el Versalles, que más adelante cambiaría el nombre por Goya.
El Cine Avenida, conocido en principio como Cine Astur, derribado en 1970, el Cine María Cristina, desaparecido en 1993, el cine Robledo, vivo hasta el año 1992, los cines Arango y Albéniz, activos hasta los años 90 o el cine Hernan Cortés, que cerró sus puertas definitivamente el 31 de marzo de 1994 son, entre otros nombres que evocan cines en Gijón como el Cine Pumarín, el Ideal, el Brisamar, el Natahoyo, los Campos, salas de proyección ya extintas de nuestra ciudad. De igual forma, los cines Fresno y los Hollywood, que abrieron a finales del siglo XX, dentro del concepto de salas multicine, cerraron en 2005.
Algunos de ellos se fueron para siempre, otros duraron más o aún perduran, permutados, sobre todo, en salas de teatro como el Hernán Cortés, el Arango y el Jovellanos.

Teatro Jovellanos de Gijón
Teatro Jovellanos de Gijón

Estas imágenes reflejan algunos de los cines de Gijón y forman parte de un pasado que muchos no conocimos, pero sí nuestros padres, para ellos ir al cine era una cita obligada casi todos los meses. Y los fines de semana que podían ver una película eran esperados con verdadera ilusión.
A diferencia de hoy día, los precios de las localidades eran diferentes según estuviesen situados los asientos en la sala, cuanto más arriba más baratas. Además, cada local era también un centro de trabajo donde varias personas se ganaban la vida, había taquillera, portero, acomodador, proyeccionista, y algunas personas más encargada de mantenimiento y limpieza; si bien es cierto que actualmente muchos de esos puestos se siguen manteniendo, hay figuras que ya no vemos, o al menos no de manera habitual, como por ejemplo el acomodador o regidor, esa persona que se encargaba de que todo el mundo en la sala estuviera a lo que tenía que estar, que era ver la película, sin molestar a los demás, o que te ayudaba si llegabas tarde a llegar a tu asiento con la mayor comodidad posible.

Antes los cines estaban llenos de anécdotas, lo cual es lógico pues la evolución tecnológica en la industria cinematográfica fue vertiginosa y las salas debían adaptarse con la misma premura a dichos cambios. Una de estas anécdotas de esos tiempos fue la proyección de la película Terremoto, pues para adaptar el cine-teatro Arango al nuevo sistema de sonido Sensurround (proceso desarrollado por Universal Studios en la década de los 70 para mejorar la experiencia de audio durante la proyección de películas en los cines y que fue expresamente desarrollado para la exhibición del filme que nos ocupa), llenaron los pasillos laterales del teatro con altavoces enormes, los cuales hacían vibrar los asientos debido a la potencia de su sonido, intentando que los espectadores sintieran las sacudidas del terremoto que se estaba viendo en la pantalla. Pobre del que tuviera su asiento justo al lado de esos enormes altavoces pues tardaría en recuperar la estabilidad de sus oídos…
En fin, eran otros tiempos. Se vivía con ilusión los diferentes estrenos, era una fiesta ir al cine y los cines de Gijón cumplían con creces las expectativas de lo ciudadanos.

Pero esta época llegó a su fin, no pudo soportar la competencia que trajeron consigo otros medios como la televisión o, más tardíamente, el vídeo vía Internet. A la gente le cuesta pagar si lo puede tener gratis y poco a poco los cines fueron languideciendo, no cubrían gastos, y llegaban al cierre. Las grandes salas desaparecieron y dieron paso a los mini cines, pero esto tampoco duro mucho tiempo.
Las producciones cinematográficas, sobre todo las de gran presupuesto, necesitan para su visionado una gran pantalla, al espectador le gusta sumergirse en la historia dejándose envolver por el sonido y la imagen, donde la grandeza del cine no es solo una forma de hablar. Por ello los cines son necesarios, la calidad de visionado que ofrecen, la atmósfera creada con la tecnología del sonido y la diversión que supone todo lo que rodea ir al cine no debe desaparecer.
Hoy, en nuestra ciudad, no podemos escoger, pues solo hay un lugar donde se proyectan las películas, los cines Yelmo. Los cuales sobreviven a duras penas.
Y mucho peor es la situación de los teatros, ya no hay ninguno de propiedad privada, solo siguen ofertando obras El Jovellanos y el teatro de La Laboral, los cuales pertenecen a la Administración y funcionan gracias al dinero público.

Máscara teatral en cristalera
Máscara teatral

Las nuevas tecnologías son buenas, ayudan a un correcto progreso de la vida y nos permite diversificar, entre otras cosas, las formas de entretenimiento, pero el problema reside en que lo invaden todo y no estamos completamente preparados para ello, ya somos incapaces de salir a la calle sin nuestros teléfonos. Nos estamos convirtiendo en ordenadores con piernas, nos desplazamos por la calle más pendientes de nuestra pantalla que de lo que nos rodea, hemos llegado a un punto que cuando se reúnen varios jóvenes resulta anecdótico verlos hablar entre ellos, sin que sea a través de comentarios o mensajes en la red.
Se está perdiendo la ilusión por la espera de algo interesante, todo tiene que ser inmediato y a ser posible intrascendente, para poder olvidar rápido y pasar a la siguiente pantalla.
El día que la sociedad consiga serenarse y sea capaz de saborear sin prisa un momento con los amigos, ir al cine, al teatro, comentar lo que se ha visionado, recuperar la socialización que aporta la cultura compartida, quizás ese día podamos invertir la tendencia al cierre y comiencen a abrir nuevos locales, donde se valore el trabajo de las personas que intentan vivir por y para el Arte, tanto en el cine como en el teatro.
Siempre es bueno despedirse con música, en esta ocasión elegimos esta hermosa canción de Luis Eduardo Aute.

Más cine, por favor

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